El cielo estaba rojo, una novela de personajes “muy fuertes con historias terribles”, armada a partir de diarios y las vivencias de distintas personas y en la que predomina, pese las tremendas dificultades que viven los protagonistas, el amor.
Castellanos pidió a su padre, José, que escribiera la historia de su vida y animó a que volcase en el papel sus vivencias a su madre, Dorita, quien, además de coautora de la novela, es la protagonista principal de una historia con diferentes voces narrativas, en primera o tercera persona, que van armando la historia de una familia desde aproximadamente 1925 a 1950.
Además de los escritos de sus padres, los diarios de otros familiares con los que ha trabajado hicieron cambiar su visión de los hechos a Castellanos, que unió las piezas del puzzle de la novela que transcurre, fundamentalmente, en España, aunque también en el norte de África.